Cooperativas agro-alimentarias Castilla-La Mancha Avenida de Criptana, 43 13600 Alcázar de San Juan - Tel: 926545200

En este número os queremos presentar a Elvira Jiménez Gismero, una mujer que combina su actividad agrícola con la gerencia de dos empresas y siendo, además, consejera de la cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas (Mota del Cuervo) y, desde este verano, también de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla- La Mancha. Nada más y nada menos. Una mujer comprometida con su tierra, con su cooperativa y con la Igualdad de Oportunidades en el medio Rural.

P: Elvira, ¿de dónde viene tu relación con la agricultura? ¿Y con la cooperativa?

R: Mi relación con la agricultura viene, sobre todo, por mi padre y mis abuelos. Mi padre tuvo otra profesión, pero siempre ha estado vinculado al campo y disfrutándolo mucho. Y jamás ha dejado su campo ni ha dejado de trabajarlo. Ha sido su pasión y su desconexión. Y esa pasión me la trasmitió a mí. Ahora estoy yo al frente: mi familia y yo tenemos una empresa familiar, SAT La Tejadera, que lleva la explotación del campo y de la que yo soy la persona responsable.

Mi padre ya no puede dedicarse, como antes a cuidar las tierras, pero sigue saliendo diariamente conmigo a visitar las explotaciones, a dar un paseo y ver cómo va todo.

Y en relación a la cooperativa, mi padre siempre ha estado vinculado a la cooperativa, pero nunca ha pertenecido a un Consejo Rector.

Yo jamás me había planteado pertenecer a un Consejo Rector tampoco, pero sí que asistía a las Asambleas y me preocupaba por al día a día de la cooperativa. Y me llamaba la atención que era de las pocas mujeres que acudían.

Hace 8 años, se plantearon elecciones en Nuestra Señora de Manjavacas y Fernando Castellanos (presidente hasta agosto de este año) decidió presentarse y llamó a mi puerta. Vino a mi oficina y me dijo que quería que estuviera en su equipo. Mi primera impresión fue: ¿qué pinto yo en la cooperativa?, pero inmediatamente pensé: ¿y por qué no? ¿qué mejor que estar dentro para defender lo nuestro? nuestros productos, pero también trabajar por nuestro pueblo. Lo comenté en casa y tuve un apoyo rotundo. Y así comencé.

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P: ¿Qué te aporta estar en el Consejo Rector de Nuestra Señora de Manjavacas?

R: Lo primero que me ha aportado es que he conocido a personas que te hacen ver una perspectiva y unas inquietudes distintas, te ayudan a ver las cosas con otra amplitud de miras. He sido la primera mujer que he entrado en el Consejo Rector de mi cooperativa. Pero no considero que haya sido valiente por ello ni que haya hecho nada fuera de lo normal porque no me costó nada. Tenía alrededor a un equipo increíble que me respaldaba, que respaldaba a todos los integrantes en todo momento. Y así es muy fácil trabajar.

A nivel profesional, a nivel de mis explotaciones, estar en la cooperativa me da mucha formación, muchos conocimientos que me sirven de apoyo también para mi trabajo diario.

Y a nivel personal, yo estoy muy contenta, satisfecha y orgullosa de pertenecer a mi cooperativa y trabajar por ella y por mi pueblo, defendiendo los intereses de muchos agricultores y también de la economía de Mota del Cuervo. En ningún momento me he arrepentido, todo lo contrario.

Cuando uno está cómodo, está bien, hay buen ambiente, te engancha lo que haces. Nuestra Consejo Rector ha sufrido cambios, han entrado y salido compañeros y compañeras, pero el ambiente siempre ha sido el mejor.

Tuve una compañera, Maite Valdés, con la que compartimos Consejo durante 4 años. Y en las últimas elecciones tenemos también una compañera nueva, Mª José Mena. El hecho de que estemos dos estoy segura que facilitará a que se vayan incorporando más y más mujeres.

P: ¿Qué te lleva a entrar en el Consejo Rector de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha?

Ya participaba desde siempre en muchas de las actividades de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha cuando, por trabajo, podía: en cursos, enjornadas, sesiones informativas. Y muchas de ellas también relacionadas con la Igualdad de Oportunidades en el medio rural.

Nuestra Señora de Manjavacas tenía un consejero en Cooperativas Agro-alimentarias, nuestro compañero Ángel. Y fue él el que nos trasmitió que, desde allí, se quería impulsar la incorporación de mujeres a su Consejo Rector para seguir mostrando de forma activa la participación de la mujer en el cooperativismo agroalimentario y seguir siendo referentes en esta materia. Yo pensé: ¡otra responsabilidad más! Pero mis compañeros me animaron mucho y di el paso con la intención de trabajar por todas nuestras cooperativas y aumentar mis conocimientos, pero también aportar lo que humildemente pueda.

Ahora mismo el Consejo Rector de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha es un grupo muy diversificado, cada persona tenemos unas inquietudes, unos problemas, y eso nos hace complementarnos y ayudarnos mutuamente.

En mi casa, mi padre está muy orgulloso y, como me ve feliz, el más feliz todavía.

P: Siempre has sido una mujer muy proactiva en cuanto a la defensa de la igualdad de género en el medio rural, ¿cómo ves el futuro del sector agroalimentario, del vino y de tu cooperativa en términos de Igualdad?

R: Hay mucho trabajo por hacer. La mujer siempre ha tenido presencia en el campo, ha trabajado, ha luchado, ha aportado en la economía familiar. Pero parece que siempre ha habido un veto, en muchas ocasiones impuesto por nosotras mismas, para participar en los órganos de dirección y decisión en el mundo rural.

Es importante que se nos vea, que se participe. Hay muchas mujeres trabajando detrás. Yo creo que hay miedo de enfrentarse a este reto. Cuando comentas con socias y les preguntan por qué no se animan a presentarse al Consejo, siempre es la misma contestación: no, que yo no tengo ni idea. Pues la misma idea que va tener tu compañero de al lado, pero parece que nos pesa la tradición de tantos años.

Y también pienso que a veces se piensa que, por ser mujer, nos van a medir con diferente rasero: por ser mujer tengo que demostrar más. Pero eso yo no lo he vivido nunca en mi cooperativa. Ese problema es algo interior nuestro, nos autoimponemos ese mayor nivel de exigencia, tenemos que estar por encima, tenesmo prejuicios sin haberlo intentado primero.

Pese a esto, quiero pensar que hay un claro cambio de tendencia. Se ve como normal que haya mujeres en la cooperativa. En mi caso, jamás un socio ha puesto mala cara en mis intervenciones, ni me he sentido distinta, jamás. Por eso digo que muchas veces, los problemas solo están en nuestra cabeza.

Es importante seguir estando. Yo estoy encantada con la entrada al Consejo Rector de mi nueva  compañera y quiero seguir animando a que haya más mujeres. Y que, desde la libertad, que, si realmente lo quieren hacer, que nada les pare, decídelo.

En este sentido, Nuestra Señora tiene un compromiso férreo con la Igualdad de Oportunidades en el sector y en el medio rural, por eso el año pasado implantamos un Plan de igualdad que consideramos una herramienta imprescindible para remar en esta dirección.

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P: ¿Qué cambios, qué tendencias habría que invertir?

R: La labor de Cooperativas Agro-alimentarias para acercarnos a esa IO es muy grande, fomentando reuniones, formación. Con cursos, charlas, información que llegue a las mujeres, pueden ver que realmente se puede y que no es para tanto.

Eso ayuda a las mujeres para que se sientan más seguras. Cuanto más formación e información tengas, más segura puedes estar. Y eso es fundamental. Yo entré en un Consejo Rector con otros 5 compañeros nuevos y todos éramos iguales, y todos aprendimos a la vez. Todas las personas tenemos cosas que aportar, siempre.

P: ¿Qué les dirías a las mujeres que te leen, que no se atreven a dar un paso adelante, que pueden ver en ti un ejemplo?

R: Si realmente quieren, que se animen a dar un paso adelante, que no tengan miedo. Que no te estás metiendo en ningún lugar extraño, todo lo contrario: la cooperativa es tu casa. Es una suerte y un honor poder decidir sobre tus productos, defender lo tuyo, lo del resto de cooperativistas y de tu pueblo.

Sobre todo, hay que desterrar el miedo. Y si nos equivocamos, como todos hacemos, pues aprendemos. No hay aprendizaje sin errores y siempre estamos respaldados por un grupo que está para trabajar todos a una. Si las cosas se hacen con buena voluntad y con ánimo de colaborar, a la larga, va a ir bien.

Además, las cooperativas tienen un grupo de profesionales muy preparados: su plantilla que siempre están dispuestos para asesorar al Consejo rector en cualquier decisión. Aquí quiero hacer una mención especial y agradecer al equipohumano, a todo el personal de Nuestra Señora de Manjavacas,  por su excelente trabajo.

Yo soy muy positiva, el grupo de mujeres convencidas cada vez es más grande y no dejará de crecer. Pero es trabajo de todas y también de todos.

Para concluir me gustaría resaltar que en la Cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas estamos capacitados para prestar un asesoramiento integral en las explotaciones de nuestra base social, principalmente en viñedo, desde las reestructuraciones, seguros agrarios, cuadernos de campo y todo el apoyo que necesiten.

No quiero olvidarme en esta entrevista de nuestra base social, de esos hombres y mujeres que somos el pilar, el alma de nuestra cooperativa. Hoy en día nuestra cooperativa es la realidad de un grupo de personas que, hace más de 70 años aportaron por la unidad en torno a nuestros productos agroalimentarios, a una apuesta en común por crear lo que hoy en día es nuestra cooperativa velando por defender la economía de nuestra base social. Quiero también destacar la apuesta por trasladar la cooperativa ubicada en el centro del pueblo a las nuevas instalaciones fuera de la localidad, con unas instalaciones modernas y con la capacidad suficiente de abastecer la demanda de crecimiento que se requería. El esfuerzo y el sacrificio constante ha conseguido que, hoy por hoy, seamos un referente en las cooperativas de Castilla-La Mancha.

No quiero despedirme sin tener unas palabras de recuerdo a todas las personas que, desde el Consejo Rector, han trabajado en nuestra Cooperativa. Su trabajo ha permitido, no sin dificultades, sacar nuestra la Cooperativa adelante desde la unidad y el compromiso colectivo.

 

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