Cooperativas agro-alimentarias Castilla-La Mancha Avenida de Criptana, 43 13600 Alcázar de San Juan - Tel: 926545200

“Utilizamos cookies propias y de terceros, con finalidades analíticas, publicitarias y elaboración de perfiles, recabando para ello los datos necesarios como hábitos de navegación del usuario. Puedes acceder a más información aquí”

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto

Por Jacinto Tello, responsable del Área de Medio Ambiente de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha

No cabe duda de que la Unión Europea está a la vanguardia mundial en exigencias normativas medioambientales. Esta tendencia ha afectado a todos los sectores, trasladando a la sociedad los efectos de las decisiones normativas, como la prohibición de determinados artículos de plástico de un solo uso, los límites de emisiones de los vehículos con motores de combustión, etc.

Una de las consecuencias del desarrollo de estas políticas es “El Pacto Verde Europeo” o “Green Deal”. Este nuevo enfoque de la política de desarrollo europea no afecta solamente al sector agroalimentario, sino que engloba a todos los sectores y a toda la sociedad.

¿Qué es el Pacto Verde Europeo por el Clima?

El pasado 11 de diciembre la Presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen presentó esta comunicación, con el contenido del citado Pacto. Se pretende que el mismo sea la referencia para el desarrollo normativo dentro de la Unión Europea durante los próximos cinco años.

El pacto verde europeo es la estrategia por la que la Comisión Europea pretende mejorar el comportamiento medioambiental de la sociedad, condicionando la actual forma de producir y consumir, con el último objetivo de “proteger, mantener y mejorar el capital natural de la UE, así como proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos frente a los riesgos y efectos medioambientales”

De este modo, se pretende que en 2050 no haya emisiones netas de gases de efecto invernadero y que el crecimiento económico esté disociado del uso de los recursos. Otro objetivo ambicioso es que la reducción de las emisiones en 2030 sea de un 50%, en lugar del 40% que se había fijado con anterioridad.

Todo este planteamiento se alinea con la aplicación de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Hay que reconocer que el objetivo es ambicioso y la coordinación de políticas, estrategias, normativas, etc., que incluyan a todos los sectores de la sociedad será una labor muy compleja. Para analizar cómo nos podrá afectar este pacto, expondremos a continuación algunos objetivos y actuaciones propuestas en el mismo.

Como se puede ver en el siguiente esquema, las líneas de actuación son bastantes diversas y afectan a muchos sectores productivos.

Esquema pacto verde

Centrándonos en el que más puede afectar al sector agroalimentario, podemos ver el siguiente: “De la granja a la mesa: idear un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente”. La respuesta a la demanda de los ciudadanos sobre una producción agroalimentaria respetuosa con el medio ambiente ha hecho que la Comisión desarrolle este epígrafe. Ya son muchas las normas medioambientales que son de obligado cumplimiento en la Unión Europea si se quiere producir en ella. No obstante, se pretende aumentar ese nivel de exigencia.

Se va a exigir una disminución aún mayor de los productos fitosanitarios y abonos utilizados, se estimulará la investigación e innovación en el desarrollo de nuevos piensos y productos innovadores en el sector agroalimentario.

Un asunto importante en este apartado es el relacionado con la PAC. Se pretende favorecer a los agricultores y ganaderos que aumenten sus esfuerzos para combatir el cambio climático. Para ello, las propuestas de la Comisión para la política agraria común para el periodo 2021-2027 establecen que al menos el 40% del presupuesto global de esta política contribuya a la acción por el clima. De hecho, desde hace años han aparecido conceptos como la condicionalidad, “greening”, ecoesquemas, etc., enfocados a la consecución de objetivos medioambientales.

¿Cómo se conseguirá cumplir el objetivo?

Como se viene exponiendo desde hace tiempo, un aumento en la demanda de alimentos a nivel mundial, junto con el aumento de las exigencias de producción de los mismos en determinadas zonas, sobre todo en la UE, implicará solucionar una ecuación un tanto compleja.

No obstante, la Comisión propone favorecer a los productores ecológicos para promocionar las producciones con menor impacto en el medio ambiente.

Se diseñarán medidas para luchar contra el fraude alimentario, estimular el consumo de alimentos sostenibles y favorecer la alimentación saludable.

lagarde

Es importante señalar que la Comisión plantea controlar los alimentos procedentes de terceros países, de tal forma que no se autorice la comercialización de los productos que no cumplan con las normas medioambientales de la UE. Hay que decir que, vista la experiencia con otros tipos de exigencias, resultará bastante complicado saber las normas que se han respetado o no en los países productores, ya que no hay mecanismos fiables para ello. Como en otras ocasiones, el hecho de obligar a otros países a respetar las normas de la UE, se podría considerar como una barrera comercial, hecho que podría ser denunciado por los países productores y la medida podría quedar sin efecto.

No sólo el sector agroalimentario

Como comentábamos antes, nuestro sector es muy importante, ya que combina actuaciones de varios sectores que tienen una importancia determinante en el comportamiento medioambiental de la actividad productiva.

Hay algunos sectores clave que se destacan claramente en este pacto. Concretamente, el textil, la electrónica o los plásticos, son unos de los sectores en los que la Comisión ha puesto un especial interés.

También el sector del transporte, la energía, la producción industrial o la movilidad serán claves a la hora de diseñar estrategias y actuaciones que permitan conseguir los objetivos.

Como se puede ver, este enfoque a la hora de desarrollar normativas nos afectará directamente, ya no como productores, sino como ciudadanos, pues actuaciones cotidianas como el transporte a nuestro lugar de trabajo, por ejemplo, pueden verse condicionadas con las normas que se puedan desarrollar para aumentar la eficacia del uso de los recursos.

Este planteamiento está muy relacionado con toda la estrategia de economía circular que se está desarrollando en Europa. En este sentido, en Castilla-La Mancha, a finales de 2019 se publicó la primera Ley de Economía Circular regional, y todo apunta a que el camino de las políticas productivas irá en ese sentido.

Calendario de implantación

En el anexo de la Comunicación relativa al Pacto Verde Europeo, se reflejan las fechas previstas de publicación de diferentes normas, al menos de manera indicativa, que prevé actuaciones entre 2020 y 2021, y luego estima fechas a partir de las cuales se supone que se tendrán que llevar a cabo dichas actuaciones, pero de manera más genérica.

Al igual que el pacto, el calendario también es muy ambicioso.

Algunos hitos destacables, junto con el plazo previsto, independientemente del sector al que afecte, son los siguientes: 

 Propuesta de una “Ley del Clima” Europea, que consagre el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050: Marzo de 2020.
 Nueva estrategia de la UE en materia de adaptación al cambio climático: 2020/2021.
 Estrategia industrial de la UE: Marzo de 2020.
 Propuesta de reformas legislativas en materia de residuos: A partir de 2020.
 Examen de los borradores de los planes estratégico nacionales de la PAC, con referencia a la ambición del Pacto Verde Europeo y a la Estrategia “de la granja a la mesa”: 2020-2021.
 Estrategia “de la granja a la mesa”. Primavera de 2020.
 Actuaciones, incluidas medidas legislativas, para reducir notablemente el uso de plaguicidas químicos, así como del uso de abonos y antibióticos: 2021.
 Estrategia renovada de finanzas sostenibles: Otoño de 2020.
 Refuerzo de la “diplomacia por el Pacto Verde” de la UE en cooperación con los Estados miembros: A partir de 2020.
 Esfuerzos bilaterales par movilizar a los socios de la UE a fin de que actúen y para garantizar la comparabilidad de las medidas y políticas: A partir de 2020.

Conclusiones

La mayoría de las medidas que se pondrán en marcha afectarán al sector agroalimentario, ya que tienen mucha relación con el transporte, sustancias químicas, uso de energía y, sobre todo, la estrategia de la granja a la mesa. Esto indica claramente que dependiendo de cómo se enfoque el desarrollo de las medidas por parte del sector, lo que pudiera considerarse como una amenaza a primera vista, por el profundo cambio que se vislumbra, puede acabar siendo una buena oportunidad para el sector agroalimentario europeo, que ha experimentado un considerable progreso en los últimos años, estando en condiciones de adaptarse adecuadamente a las nuevas exigencias.

Este Pacto Verde tiene un importante componente de sostenibilidad. Como es sabido, dicho concepto incluye la sostenibilidad económica, social y medioambiental, siendo los tres ámbitos muy importantes para que una actividad pueda continuar adecuadamente en el tiempo. Pues bien, las cooperativas, que atesoran valores en los tres ámbitos, añadiendo valor a las producciones primarias, manteniendo la población en el medio rural, dotando de servicios a los ciudadanos de zonas a menudo muy desfavorecidas y cuidando el medio ambiente de muchas zonas rurales, están muy bien situadas para que el hecho de acometer este desafío sea un camino de esperanza hacia un futuro mantenimiento de la actividad agroalimentaria en todo el territorio europeo.

En definitiva, nos tendremos que preparar para todos los cambios que se producirán a corto plazo y que nos obligarán a replantearnos algunas formas de producción que se han venido desarrollando hasta el momento. Estamos cambiando de paradigma productivo, hacia una economía circular, en la que cada vez el concepto de residuo se va reduciendo, de manera proporcional al aumento del concepto de subproducto.

La evolución de las técnicas de aprovechamiento de sustancias y materiales y la importante labor de investigación en estos campos, hará posible llevar a buen puerto todas estas políticas y estrategias a nivel europeo y nacional. Adaptarnos no es una opción, es una necesidad.