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José María Tarjuelo, director del Centro Regional de Estudios del Agua (CREA) de la Universidad de Castilla-La Mancha, intervino el pasado mes de febrero en la jornada organizada por Cooperativas, con la colaboración de Liberbank, sobre riego y nutrición de la vid, en la que intervinieron profesionales del sector.

El director del CREA expuso su ponencia “Importancia de conocer correctamente el funcionamiento de nuestro sistema de riego y herramientas disponibles para su control”; tal y como él explica, “el objetivo principal es intentar ayudar a los agricultores a mejorar el riego de la viña”.

Dentro de este objetivo, se encuentra el poner a disposición del agricultor la herramienta VINTEL, que ayuda a comprobar cómo la programación de riego va llevando a unos límites “que aportan la tranquilidad de que el comportamiento de la viña no tiene estrés”.

VINTEL

En concreto esta herramienta permite modelizar el estrés hídrico de la planta a lo largo del estado fenológico e indica si está dentro de los rangos óptimos y, por tanto, si es necesario o no aportar agua y en qué medida para conseguir dichos rangos. VINTEL se está llevando a cabo de la mano de Cooperativas Agro-alimentarias en diversas cooperativas de la región desde hace dos años.

La intervención de José María Tarjuelo radicaba en enseñar a los agricultores a identificar el nivel de conocimiento que hay que tener para alimentar a VINTEL respecto a la situación real del sistema de riego; “VINTEL hace una programación de riego, dependiendo del tipo de explotación; nos dice cómo se comporta la viña, la humedad del suelo… Poniendo un ejemplo claro, ¿cómo sabe usted que los 25 mm de agua que necesita el suelo realmente lo ha recibido?, porque la uniformidad de la parcela no es al 100%, por eso se estudia cómo hacer una evaluación del sistema de riego, identificando el nivel de uniformidad de descarga y también la presión”.

En el sistema de riego hay dos aspectos claves que hay que conocer: la presión en los diferentes puntos de la instalación y el caudal que realmente se está descargando. “Si el gotero fuera nuevo, hay una relación caudal-presión, lo cual es bueno; pero si el gotero está obstruido, viejo o mal conservado, la descarga real puede estar muy lejos de la pretendida, y ahí tenemos un gran problema”.

Por eso es fundamental hacer una evaluación, es decir, un chequeo de la presión y del caudal en distintos puntos de la instalación en su conjunto, que sean representativas; cada evaluación se realiza en una subunidad de riego y en cada subunidad hay 16 zonas de control. En este punto José María Tarjuelo matiza que “debemos tener un mínimo de 16 zonas de control, donde más presión tengo, donde menos y donde hay caudales intermedios, y de todas estas zonas, se sacan unos parámetros”.

Evaluación al menos una vez al año

Estas evaluaciones se deben realizar al menos una vez al año “y es imprescindible hacerla al adquirir una instalación nueva”, afirma el director del CREA, “porque puede presentar problemas, tener variaciones de presión por encima de lo razonable, que es en torno a un 10-15% de la presión media”.

Otro elemento clave es el cabezal del filtrado, donde se encuentran tres elementos fundamentales: los filtros (de anillas o de malla), la fertirrigación y la parte de automatización y control (el programador de riegos).

riego

“Un aspecto clave en la evaluación es, además, qué diferencia de presión hay entre la entrada del filtro y la salida del mismo, porque éste debe estar limpio, si no lo está, la pesión a la salida será superior a 6 m (0,6 bar ó 0,6 kg/cm2), querrá decir que el filtro está sucio, y hay que limpiarlo”.

“VINTEL es una herramienta fantástica, pero si no sabes lo que has aplicado, no sabes si la viña está bien o mal regada”.

Riego por goteo vs riego por aspersión

Las diferencias entre el riego por goteo y el riesgo por aspersión son evidentes y así lo explica José María Tarjuelo, “el riego por goteo tiene una potencialidad de eficiencia de aplicación más alta, sin embargo el riego por aspersión tiene pérdidas de evaporación y arrastre y se perderá entre el 10-20% del agua cuando se riega de día y entre 3 y 8 % cuando se riega de noche, por tanto permite una mayor eficiencia en el uso del agua el riego por goteo si está bien diseñado y manejado”.

Tanto el riego por goteo como el de aspersión tiene la posibilidad de aplicar fertirrigación, aunque el reio por goteo suele utilizar menos presión y conseguir mayor uniformidad de reparto del agua y si se hace bien.

En el caso de los cultivos leñosos, el riego por goteo es “mejor que por aspersión, ya que éste riega el 100% de la superficie, incluso a la planta, y el riego por goteo puede mojar solo un 25 0 35% de suelo, qu será suficente para sumisntrar agua a la planta, pero requiere mayor uniformidad de aplicación y garantía de que funcinan bien todos los goteros”.

Hay que destacar, además, que el viñedo se adapta muy bien al riego defictario, como complemento a la lluvia; eso quiere decir que por ejemplo en Castilla-La Mancha la media de precipitaciones pueden ser de 350 a 400 mm (3500 a 4000 metros cúbicos por hectárea), y con unos 1.000 a 1500 metros cúbicos más, pero aplicado en momentos estratégicos del desarrollo fenológico del cultivo, se puede conseguir estabilizar la producción y calidad obtenida”, afirma José maría Tarjuelo, quien matiza que “es clave gestionar agua en riego deficitario para buscar un equilibrio entre producción y calidad de producto”.

“Con la escasez de agua que tenemos, debemos sacarle partido y el máxima rentabilidad a cada metro cúbico de agua”.

¿QUÉ PASOS DEBE SEGUIR UN AGRICULTOR QUE QUIERE INSTALAR UN SISTEMA DE RIEGO?

En primer lugar pedir la concesión de agua y, a continuación, “es muy importante que busque a alguien con criterio que le haga un buen proyecto de la instalación, con una condición indispensable: asegurarnos de que cuando está instalado y puesto en marcha se haga una evaluación del riego para comprobar la uniformidad del agua aplicada”.

En este sentido José María Tarjuelo afirma que “lo que no se debe hacer es confiar esto a alguien que no es un profesional del tema; debemos asegurarnos de que los parámetros que nos garantizan el buen uso de la instalación están correctos”. 

¿QUÉ HACER PARA QUE LA INSTALACIÓN DE LAS TUBERÍAS ESTÉ CORRECTA?

“El profesional que nos ha hecho la instalación debe explicarnos cómo manejarla y hacer el mantenimiento, en qué me tengo que fijar…, limpiar los filtros, cómo hacer la fertirrigación, cómo inyectarla… El error más frecuente que cometen los agricultores es no controla la instalación”.

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