Cooperativas agro-alimentarias Castilla-La Mancha Avenida de Criptana, 43 13600 Alcázar de San Juan - Tel: 926545200

“Utilizamos cookies propias y de terceros, con finalidades analíticas, publicitarias y elaboración de perfiles, recabando para ello los datos necesarios como hábitos de navegación del usuario. Puedes acceder a más información aquí”

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto

El medio rural de antaño y el de hoy nada tienen que ver. Ahora nos ofrece oportunidades para configurar un nuevo escenario económico. Desde el medio urbano existe cada vez un mayor respeto y aceptación de lo rural. ¿Alguna vez nos hemos planteado lo que aporta el medio rural al urbano? ¿Qué sería del medio urbano sin la existencia medio rural?

En Castilla-La Mancha, entre 1996 y 2015 la población de municipios mayores de 30.000 habitantes, se ha incrementado en un 22,9% con una con una subida de más de 143.000 personas en tan solo 12 municipios. En los municipios menores de 5.000 habitantes la población en este periodo se ha elevado un 7%. Pero queremos resaltar la población en municipios menores de 1.000 habitantes (69,3% de los municipios de la región), donde no se divisa en el horizonte relevo generacional. Se trata de municipios donde se requiere actuar de emergencia.

En los próximos meses se abrirán las convocatorias del Programa LEADER, donde nuevamente el sector agroalimentario podrá acceder a financiar sus proyectos. Este programa destinado al ámbito rural, apuesta claramente por la diversificación de las economías de las zonas rurales, la mejora de la calidad de vida de las personas y la lucha contra el despoblamiento, fomentando el emprendimiento entre mujeres y jóvenes.

Estas son nuestras líneas estratégicas de trabajo para generar valor y crecimiento económico:

  • Servicios a las personas, servicios a las socias y socios para mejorar su calidad de vida.- A nosotros nos gusta hablar de servicios de apoyo a la familia (guarderías de campaña, apoyos en época escolar, cuidados de animales de compañía, ayuda informática a domicilio, servicios de apoyo administrativo…), servicios para la calidad de vida a domicilio y la salud (limpieza del hogar, peluquería y estética, alimentación saludable, apoyos a nuestros mayores, envejecimiento activo en torno al modelo cooperativo…), servicios para el hogar (apoyo a las personas o familias con discapacidad, convalecencias o dependientes, pequeñas reparaciones o adaptaciones del hogar…). La mujer debe jugar un papel activo en este tipo de servicios, debe dar pasos adelante para ello.
  • Agricultura y ganadería.- Desde principios de los 90 como resultado de las orientaciones de la PAC se han consolidado dos tipos de agricultura: una comercial e intensiva y otra orientada a una agricultura tradicional que más allá de la búsqueda de la calidad y la eficiencia, busca la ocupación y conservación del territorio. Para nosotros más allá de la competitividad de las explotaciones está la necesaria apuesta por el relevo generacional en el medio rural: sin jóvenes y mujeres, no hay futuro.
  • Industria agroalimentaria.- Hoy por hoy, no genera un elevado empleo directo, pero sí que podemos afirmar que aporta estabilidad y crecimiento sostenido incluso en periodos de crisis económica, en especial en las cooperativas agroalimentarias, donde más de 4.800 personas trabajan directamente en las mismas y movilizan a más de 162.000 personas como socios productores. Más del 10% de la población de la región está vinculada a las industrias agroalimentarias cooperativas.
    La cooperativa agroalimentaria ofrece seguridad alimentaria, estabilidad, fija población, cercanía, garantizan la renta de sus socios agricultores y ganaderos a través de la salida comercial de los productos agroalimentarios.

mediorural2

Pero, no podemos quedarnos en la estrategia LEADER. Desde su creación ha demostrado ser una herramienta adecuada en el desarrollo rural (nuevas empresas, emprendimiento, nuevas oportunidades…), pero es necesario trabajar más. El medio rural necesita oportunidades para nuestros hijos, calidad de vida y de servicios para nuestros mayores, un medio ambiente de todas y todos, productos de calidad, seguros, saludables, en definitiva una vida digna donde impere la igualdad de oportunidades... Por ello, más allá del LEADER, debemos luchar por un medio rural vivo.
Compartimos aquí las premisas del Profesor Esparcia, Catedrático de Análisis Geográfico de la Universidad de Valencia, y albaceteño de nacimiento.

Necesitamos velar por:

  • Fomentar la natalidad en el medio rural. En cooperativas ubicadas en pequeños municipios inferiores a 5.000 habitantes comienzan a manifestarnos la problemática del relevo de la población, tan vital y necesaria para la sostenibilidad de los municipios, las explotaciones y las cooperativas. En el territorio se debe apostar por servicios de conciliación familiar, laboral y social, y por la igualdad de oportunidades. Necesitamos medidas legales de discriminación positiva a favor del empleo, el emprendimiento y la actividad económica en torno a dos componentes clave del medio rural: las personas y el sector agroalimentario.
  • La cohesión territorial. Más allá de la estrategia LEADER es necesario trabajar por analizar el efecto multiplicador que generan los distintos fondos.
  • Adecuada vertebración de los servicios en los municipios rurales. Evidentemente, no todos los núcleos rurales pueden tener hospitales, ni institutos, ni centros de salud, ni probablemente colegios de primaria. Debemos ser coherentes en las inversiones que suelen ser no productivas. Pero sí es posible avanzar en la línea de la superación de la concepción de los servicios públicos básicos únicamente desde perspectivas sectoriales, integrándolos en una verdadera política territorial.
  • No podemos seguir hablando de ciudadanos de primera y de segunda en los sistemas de comunicaciones. Las autopistas digitales han demostrado ser un potente instrumento para reducir el aislamiento rural. Una conexión digital mínimamente equiparable a la de las zonas urbanas no permitiría solo avanzar en una mayor justicia social y reducir la exclusión digital que padece la población.
  • Impulso económico. En ocasiones no se precisas ayudas económicas, sino simplemente eliminar los obstáculos para las iniciativas económicas.

La crisis económica ha sido la excusa perfecta para atacar el modelo social y la sostenibilidad de los municipios no solamente de Castilla-La Mancha, por ello, las estrategias de desarrollo territorial deben contemplar medidas horizontales de estímulo y apoyo más allá de la estrategia LEADER, que aunque necesaria, no es suficiente para fomentar el desarrollo del medio rural: necesitamos políticas activas horizontales de desarrollo rural, donde AAPP y sector privado interactúen, necesitamos más educación, conciliación, servicios sociales mancomunados, transferencia de conocimiento, innovación, tecnología en igualdad de oportunidades y diversificación de la actividad de las cooperativas agroalimentarias.

Reflexionemos y tengamos el coraje suficiente para unir esfuerzos destinados a dar soluciones integrales más allá de actuaciones aisladas que en innumerables ocasiones son absolutamente improductivas y generan un mal uso de los recursos, vengan de donde vengan.

Etiquetado como:

Desarrollo Medio Rural