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Vino Aceite de oliva

Aunque a petición del sector la Comisión Europea ha contemplado una excepción transitoria hasta finales del 2017, productores y comercializadores europeos exigen que se mantengan los Certificados B, que garantizan el control de la entrada de ajo de terceros países a la UE

Esta mañana se han reunido en la sede de la consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha de Toledo el grupo de contacto Ajo del Comité Mixto europeo, órgano de diálogo, consulta y cooperación creado en 1997 entre los gobiernos y organizaciones agrarias representativas de la producción y el comercio, integrado en la actualidad por España, Francia e Italia, para abordar la situación del sector así como afrontar nuevos retos.

Durante la reunión han estado presentes el consejero de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo; el presidente de la Mesa Nacional del Ajo, Julio Bacete; el vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo de España (ANPCA), José Antonio Corell, y miembros de las delegaciones de Francia e Italia, como la presidenta del colegio de productores ANIAL, Christiane Pieters. 

Los temas que se han abordado durante la mañana de hoy se han centrado en dos puntos clave, por un lado, informar de las previsiones de la presente campaña de siempre, así como la situación de los Certificados de Importación B, teniendo en cuenta la oposición del sector ante su posible eliminación.

Previsión de un 5% de incremento de siembra

De esta manera, el presidente de la Mesa Nacional del Ajo, Julio Bacete, ha explicado que en esta campaña, “se estima un ligero aumento de la producción respecto al año pasado, en torno al 5%, teniendo en cuenta el volumen de siembras que aún no está semprado”.

Además, se ha visto la situación de precios en origen y mercados a nivel local e internacional, constatándose en los mercados europeos que ha habido una notable recuperación de los mismos tanto en remuneración a los productores como en la posición salida de almacén, aunque los consumidores han seguido pagando altos niveles de precio por el ajo.

Mantenimiento del Certificado B

En cuanto a las licencias B, Bacete ha explicado que “es un sistema en el que confiamos y que queremos se mantenga, ya que para nosotros supone un control exhaustivo de las importaciones, y no cambiarlo por otro del que tenemos dudas de su eficacia”. Julio Bacete ha matizado que el reto del sector del ajo sigue siendo “ofrecer garantía y seguridad alimentaria con la que contamos ahora”. 

En este sentido, el Grupo de Contacto ha acordado presentar un documento conjunto por parte de los tres países implicados al Parlamento Europeo, para que el ajo tenga la misma consideración que la han  tenido productos como el alcohol etílico, el arroz, el azúcar, el cáñamo, considerados específicos, y que mantienen el sistema de Certificados B, y se eviten fraudes, como ha sucedido en el pasado. 

El consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, ha destacado la importancia del sector del ajo en su conjunto a nivel europeo. Ha coincidido con el Grupo de Contacto Ajo en que “es necesario extremar los controles de fronteras a nivel europeo” y ha recordado su importancia para poder competir con uno de los mayores productores como es China. “Hasta el momento, está claro que la colaboración entre España, Italia y Francia es buena y el Comité Mixto es buen ejemplo de ello”. 

“Desde Castilla-La Mancha se apoya el fomento de las figuras de calidad, como son las Indicaciones Geográficas Protegidas, por lo que Martínez Arroyo ha recordado la necesidad de que los consumidores, sobre todo los nacionales, sepan diferenciar los diferentes productos y se conozcan las virtudes del ajo morado y del ajo español”. 

Producción de ajo en España y Castilla-La Mancha 

Según datos oficiales, España cultivó en la pasada campaña más de 19.000 hectáreas, obteniendo un rendimiento estimado en torno a 175.000 toneladas, gozando además, de un enorme potencial internacional en el comercio del ajo en sus distintas variedades, y de una posición destacada en los mercados de la Unión Europea (UE), Norte de África, Sur y Centroamérica, destinos habituales de su producción. 

Castilla-La Mancha, con cerca de 11.500 hectáreas de cultivo y casi 100.000 toneladas de producción, es la primera región de España y de la UE en la producción de este bulbo, estratégico en aquellos pueblos que se dedican a su cultivo y comercio, ya que a lo largo de muchas décadas la actividad desarrollada en torno al ajo, ha demostrado que fija población, generando empleo y riqueza en muchas comarcas. 

 

¿Qué es el Comité Mixto de Frutas y Hortalizas? 

El grupo de contacto del ajo está integrado por los tres principales países productores de la UE, que disponen de representación acreditada y sector organizado, tal es el caso de Francia a través de la Interprofesional ANI´AIL; de Italia por medio de la producción y el comercio; y de España, con la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores (ANPCA) y de la Asociación Mesa Nacional del Ajo. 

Además, este Comité Mixto tiene establecidos Grupos específicos de Contacto en fresa, ajo, tomate, nectarina y melocotón, pera y manzana, que son los productos en los que se entiende se necesita más colaboración entre las delegaciones administrativas y sector de los tres países,  debido a la situación particular en la producción y comercialización de los mismos. 

El balance de actividad y resultados de estos trabajos, tras casi dos décadas de funcionamiento del Comité y de los Grupos de Contacto, es positivo, ya que este tipo de encuentros han servido para analizar e intercambiar información sobre la situación del mercado y establecer acuerdos en materia de mejora de la regulación sectorial, y en menor medida, para fomentar la comercialización de estos productos.